Castilla y León es una comunidad autónoma española constituida en 1983 cuyo territorio se sitúa en la parte norte de la meseta de la península Ibérica y se corresponde mayoritariamente con la parte española de la cuenca del Duero. Está compuesta por las provincias de Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora. Es la comunidad autónoma con mayor extensión de España y la tercera región más extensa de la Unión Europea.[1] Tal y como el Estatuto de Autonomía de Castilla y León declara en su preámbulo (2007).
El estatuto de autonomía no establece explícitamente una capital. Inicialmente las Cortes se instalaron de forma provisional en Burgos; también se discutió la posibilidad de fijar una capitalidad en Tordesillas, aunque la decisión final fue instalar las Cortes de manera provisional en el castillo de Fuensaldaña. Finalmente, mediante una ley autonómica aprobada en 1987, se decidió establecer que la Junta de Castilla y León —el gobierno de la Comunidad— y las Cortes —el órgano legislativo— tuvieran su sede definitiva en la ciudad de Valladolid. Al igual que otras comunidades autónomas españolas, como el País Vasco, se considera la capital a la ciudad en la que se establecen las instituciones básicas de la comunidad.
