Joyería: un negocio que, después de muchos calvarios, vuelve a crecer

Hay una cosa que podemos manifestar a día de hoy sin miedo a equivocarnos: hemos salido de la crisis. Y hay muchos indicadores que así lo consideran. Uno de ellos es la cantidad de joyas que se venden en el interior de nuestras fronteras, un negocio que ha crecido de manera exponencial en los últimos años y que ha puesto de manifiesto que el poder adquisitivo de la población española se ha recuperado después de unos años en caída libre. Y esta es una de las mejores noticias que podíamos tener en un momento como el actual.

Los joyeros son los primeros sorprendidos con este asunto. Y es que muchos ya habían perdido la esperanza en que este negocio comenzara a despuntar de nuevo. Por suerte, este tipo de productos son bastante llamativos para muchas personas y ese es el motivo por el que la gente ha vuelto a apostar por ellos en un momento como el actual. Aunque es verdad que la crisis ha causado estragos entre muchos comercios y familias, lo cierto es que hemos conseguido salir adelante y ahora parece que han llegado los dichosos brotes verdes que nos fueron prometidos hace ya demasiado tiempo.

Vamos a hacer hincapié en las cifras para que tengáis un conocimiento más concreto de lo que os venimos hablando. Según el portal web Modaes, la joyería había elevado sus ventas en el año 2016 en un 3’4%, un punto de partida que era realmente positivo para todos los emprendedores que guardan relación con el sector y que, en efecto, estaban empezando a cansarse de datos negativos, de decrecimientos y de, en definitiva, malas noticias. Y ese no es el objetivo que plantearon los economistas españolas en su día.

Además, esa noticia indicaba que estaba previsto que el sector creciera en otro 3% de cara al año 2017, firmando un registro que se esperaba que fuera de unos 1.700 millones de euros. Hubo, en su día, quien mostró preocupación al haber sido ese crecimiento inferior al del año anterior, pero lo que realmente importa es que hemos seguido creciendo y que parece que las penurias se han terminado de una vez por todas. Y es que esa es una noticia que vale su peso en oro. Preguntadle a cualquiera de las personas que sepáis que tiene una cierta relación con esta actividad.

Según el mismo portal web del que venimos hablando, en lo relativo a 2018 la facturación de este sector continuaba creciendo de un modo realmente importante. En concreto, lo hacía en un 2’6% hasta situarse en la antesala de los 1.800 millones de euros. Es evidente que esto vuelve a mostrar la tendencia positiva que tenemos en este sector y que tenemos la necesidad de que estos datos se prolonguen con el tiempo. Desde luego, conseguir ese propósito sería la mejor manera de hacer que este negocio continúe una progresión que parece imparable ahora mismo.

Un negocio como el de la joyería daba la impresión de estar quedando en el olvido hasta hace no demasiado tiempo. El número de clientes se encontraba descendiendo como resultado de la crisis económica que arrancó en el año 2008. Pero las cosas han cambiado en función de lo que nos han comentado desde diferentes negocios, uno de los cuales es la Joyería Lorena. Desde esta entidad nos han comentado que han conseguido revitalizar su volumen de ventas gracias a la apuesta por la personalización de las joyas, algo a lo que la gente le atribuye un valor realmente grande en el momento actual.

La reducción de precios, un factor que ha sido elemental

Sin embargo, huelga decir que nada es casualidad en el mundo de los negocios. En un asunto como el que tiene que ver con la joyería, es evidente que el precio es una de las cuestiones que más en cuenta deben ser tenidas a la hora de valorar si a un cliente le resulta de interés adquirir un producto o no. Y estos precios han bajado de una manera sustancial en los últimos años. Esa ha sido una de las explicaciones que nos permiten comprender por qué ha mejorado el volumen de ventas en los últimos años.

¿Qué es lo que puede ocurrir en un futuro? Es cierto que es totalmente impredecible y que cualquier cosa es posible. Pero hay que tener en cuenta los errores del pasado, entre los cuales se situaba, a menudo, el excesivo precio por el que se vendían determinados productos del sector de la joyería e incluso del de la relojería. Y es que solo trabajando desde el sentido común seremos capaces de conseguir que los buenos resultados que se vienen obteniendo se prolonguen en el tiempo y que incluso mejoren. Es el camino que tenemos que seguir.