Las palomas, las ratas con alas que campan por nuestras calles

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Muchos de nosotros cuando paseamos tranquilamente por nuestras calles vemos una gran cantidad de palomas que, cada vez más, pierden el miedo a la gente y se acercan a las personas con gran facilidad. Si bien, aunque algunos no lo sepan, lo cierto es que podemos hablar de ratas con alas que transmiten enfermedades y que, dado el caso, podrían causarnos enfermedades complejas como las que os mostraremos a lo largo de este post.

Es por ello por lo que ya desde un inicio os queremos invitar a alejaros de estos animales y que entendáis que es cada vez más normal que veamos en ciudades como la capital de España a la gente de Control aves Madrid para que la cantidad de estas aves no crezca de forma incontrolada y con ello se generen problemas de salubridad.

Y es que las enfermedades infecciosas que las palomas pueden transmitir a los humanos son consecuencia del contacto directo con esta ave o con sus excrementos y plumas, a través de virus, hongos y bacterias que causan alergias y dolencias respiratorias. Además, también es necesario tener en cuenta que no estamos hablando de un riesgo demasiado evidente en muchos casos por lo que no hay que alarmar innecesariamente ya que las situaciones de contagio son muy específicas y, en ocasiones, poco probables. Aunque es cierto que cuanto mayor sea el número, más posibilidades hay de sufrir algún percance. En este sentido, estas son algunas de las patologías más comunes que acompañan a las palomas:

  • Enfermedad respiratoria que se manifiesta con un severo daño pulmonar acompañado de escalofríos, fiebre, tos y dolor en el pecho. La histoplasmosis es una enfermedad causada por un hongo (o moho) llamado histoplasma y se produce por la inhalación de las esporas del hongo que se encuentra a menudo en los excrementos de los pájaros y de los murciélagos. La histoplasmosis se transmite con más frecuencia cuando estas esporas son transportadas por el aire, a menudo durante una limpieza o proyectos de demolición.
  • Psitacosis o clamidiosis. La bacteria chamydia psittaci es la responsable de la psitacosis, enfermedad habitualmente transmitida por loros, periquitos y papagayos, aunque también las palomas pueden ser infectadas y convertirse en transmisoras provocando en el hombre cuadros similares a la neumonía y a la gripe e incluso dolencias digestivas ya que esta bacteria penetra en el organismo a través de las vías respiratorias y se propaga por el torrente sanguíneo para invadir el pulmón, el bazo e hígado.
  • El crytococcus neoformans es un hongo que se localiza en el excremento de las palomas, aunque el reservorio (donde se aloja) es el suelo. La transmisión se produce por inhalación de levaduras parecidas a los hongos, aunque puede ocurrir ocasionalmente por ingestión y suele ser resultado de un contacto directo con los nidos. Al respirar el hongo entra por la vía respiratoria y llega a los pulmones, donde puede generar la infección o diseminarse, siempre y cuando el sistema inmune no esté en condiciones adecuadas.
  • Los excrementos de las palomas pueden ser una vía de infección de la salmonela, una infección bacteriana (salmonella) que puede llegar a través de alimentos contaminados e incluso por la ropa tendida. Una vez más, se trata de un supuesto poco probable, pero posible. El cuadro que provoca en las personas es de fiebre, diarrea, náuseas, vómitos y dolor abdominal.
  • Alveolitis alérgica (neumonitis). Es una reacción alérgica, una hipersensibilidad a las plumas y al polvo fecal de las palomas y se produce por una exposición continua de un individuo a estas aves, como los que trabajan en un criadero realizando tareas de limpieza de las casetas o fruto de la suspensión en el aire por procesos de limpieza. Provoca la inflamación de los alveolos, de la parte externa, de los pulmones y los síntomas son tos, dificultad para respirar, fiebre y escalofríos. Se puede confundir con un resfriado.

Los sistemas de limpieza actuales, un problema añadido

Aunque no lo creáis, lo cierto es que los sistemas de limpieza actuales también plantean un problema ya que hoy en día se emplean sistemas de barrido por aire a presión, lo que aumenta el polvo en el aire con la posibilidad de la inhalación de éste por lo que sería recomendable volver a sistemas más tradicionales de barrido o aspirado y es que de lo contrario podríamos estar inhalando alguna de las partículas que, tal y como os hemos comentado, podrían suponernos un problema serio de salud.

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