Suben las ventas de alcohol durante el confinamiento

Resulta muy curioso comprobar cuáles son los productos indispensables durante el confinamiento porque hay algunos que nos hemos llevado más de una sorpresa. Mientras que algunos alimentos se preveían como el arroz, la pasta o el aceite, otros han resultado toda una sorpresa como la levadura. Y es que, aunque alguien pudiera pensar que se iba a utilizar algo más de levadura durante el confinamiento fueron muy pocos los que vieron venir un crecimiento de ventas tan exagerado.

Gel hidroalcohólico, lejía, alcohol, guantes, mascarillas, desinfectantes… mientras todo eso era obvio que iba a desaparecer, otros productos que faltaban en las lejas de los supermercados como el papel higiénico no parecían tan lógicos, pero así fue, desaparecieron en cuestión de horas, aunque gracias a los transportistas a la buena logística y gestión de los supermercados todo volvió a su cauce en pocos días.

Las fábricas de pañales han duplicado su producción y es que, ante el miedo a que faltase de algo, los padres han comprado los productos que necesitaban para sus pequeños por miles. Del mismo modo, las fábricas de potitos han tenido que contratar personal para hacer frente a la producción que debían hacer para proveer de nuevo los estantes en las grandes superficies y las bebidas alcohólicas han multiplicado su venta en todos los canales de ventas posibles.

¿Nos hemos vuelto todos un poco alcohólicos durante el confinamiento? Pues aunque la palabra está mal usada, ya que el alcoholismo es una enfermedad diagnosticada, en cierto modo sí que hemos empezado a abusar de las bebidas espirituosas, sobre todo de la cerveza y el vino. De hecho, a partir de ahora, ante la posibilidad de un ataque Zombie todos debemos tener claro que la cerveza y el vino son dos productos indispensables que no deben faltar en ninguna vivienda.

Las ventas online de vino han aumentado notablemente durante el confinamiento, pero también las ventas físicas. Ejemplo de ello es que el vino Valdeorras se vendió hasta un 40% más en el súper y otras marcas como Ribera del Duero o Bocopa apostaron por la venta online. Y es que las compras de cerveza en supermercados aumentaron un 86,5% en la semana del 6 al 12 de abril, las de vino un 73,4% y las de bebidas espirituosas un 93,4% respecto a la misma semana de 2019, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

¿Pero por qué esta drástica subida en las ventas? Según los expertos la culpable es la ansiedad generalizada que supone este confinamiento para la mayoría de la sociedad pero, el problema, es que o nos damos cuenta de que el alcohol es adictivo y todas esas personas que están incluyendo este producto en su día a día de manera demasiado elevada tendrán un problema cuando todo esto acabe y se den cuenta de que no pueden dejar ese consumo elevado tan fácilmente.

Beber una copa de vino no hace daño a nadie, ni una caña de cerveza, pero beberse un litro de cerveza diario, tomarse un par de cubatas todas las tardes o beber una botella de vino durante las cenas de forma rutinaria se convierte en algo dañino para nosotros y en algo difícil de cambiar a posteriori.

Cómo darte caprichos que no te hagan daño

Que el alcohol, en general, no es bueno para nuestra salud es verdad pero seamos serios, a nadie le ha hecho daño una copita de vino y nuestros abuelos lo han tomado durante toda la vida. Lo que pasa es que parece que ellos tenían más autocontrol que nosotros mismos y es que, aunque en sus tiempos también había alcohólicos, la realidad es que también había un mayor número de personas que acostumbraban a tomarse una copa de vino al caer la tarde y se limitaban a esa copa de vino, no a dos, ni a tres.

Un capricho saludable con el vino puede ser tomarse un pequeño vaso con el aperitivo, o a media tarde como he citado anteriormente, o incluso antes de cenar. Del mismo modo, se puede tomar una caña a media tarde, o en ese aperitivo, y por supuesto, si te tomar un cubata una vez al mes cuando quedas a cenar con tus amigos tampoco vas a sufrir ninguna enfermedad y será un capricho inocuo.

La clave está en saber qué es el alcohol realmente y no dejarnos llevar por esa tendencia que quita importancia a su consumo asumiendo que no es una droga, porque sí lo es. Así de simple, así de sencillo.

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