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¿Cómo debe ser el personal de una residencia geriátrica?

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El cuidado de personas mayores, sobre todo si es dentro de una residencia geriátrica, requiere una formación específica, habilidades especiales y cualidades personales únicas, de forma que se les pueda ofrecer un servicio y una atención al nivel de sus necesidades.  Así, tanto el personal de geriatría, como los auxiliares de enfermería que asisten a los profesionales en esta especialidad médica deben reunir esta serie de requisitos.

Para esto, hay que tomar en cuenta que la geriatría no es una actividad fácil, y las tareas que se cumplen a diario están mucho más allá de una simple compañía. Por eso, antes de contratar o dejar a nuestro adulto mayor en manos de un auxiliar de enfermería que se especialice en geriatría, es necesario estar atento a una serie de detalles para acertar su elección.

El personal de las residencias geriátricas

Cada Comunidad Autónoma ha regulado de forma diferente los requisitos que debe reunir el personal que trabaja en una residencia geriátrica, los cuales puedes conocer consultando la  reglamentaciónconcreta de la misma.

De esta forma, en diferentes lugares de España, desde hace algún tiempo han estado trabajando en un modelo asistencial que se basa, entre otros aspectos en la exigencia de un equipo interdisciplinar de profesionales muy completo y con unos perfiles profesionales delimitados.

Así, el personal que se considera habitual en una residencia de personas incluye:

  • Director / gerente.
  • Médico especializado en geriatría.
  • Gerontólogo.
  • Gerocultor/Cuidador.
  • Psicólogo con conocimientos y experiencia en vejez y envejecimiento / pacientes geriátricos.
  • Trabajador social.
  • Enfermeros con conocimientos en geriatría.
  • Auxiliares de enfermería.
  • Terapeutas en fisioterapia.
  • Terapeuta ocupacional.
  • Animador sociocultural.
  • Educador Social.
  • Administrativos, cocineros, personal de limpieza y mantenimiento, etc.

Cada uno de estos miembros del personal debe tener un perfil adecuado a la función que tiene asignada, así como un plan de formación continua para asegurar la idoneidad en la realización de sus funciones a lo largo de su vida laboral, que de hecho, en el caso de España, la necesidad de dicho plan de formación continua se encuentra reflejado en la Ley de dependencia española. Así, los diferentes cargos que trabajan en una residencia deben cumplir con:

  • Director de la residencia

Según la norma  UNE 158004:2000, el director de residencia debería acreditar haber cursado una Diplomatura Universitaria, o tres años completos de una licenciatura universitaria, o en caso contrario, una experiencia como director de un centro autorizado durante un periodo no inferior a 5 años.

Además, el director debe recibir una formación continua en el ámbito de actividad de su puesto de trabajo, establecida en un programa de formación consistente en cursos de diferentes materias.

A diferencia, en, el caso de la reglamentación catalana esta exige un director técnico con titulación universitaria de grado medio y obliga a los que no la tengan, y dirijan una residencia autorizada el día 26 de junio de 2000, a superar un curso acreditado por la Generalitat o una diplomatura universitaria.

La dedicación mínima del director técnico es de 10 horas a la semana, independientemente del tamaño del centro, mientras que en residencias de más de 50 plazas la dedicación mínima será de 30 horas/semana.

  • Responsable higiénico-sanitario
  • Debe ser un técnico sanitario (médico, diplomado en enfermería o farmacéutico).
  • Debe tener una dedicación mínima de 5 horas semanales, y si se trata de una residencia de 100 plazas o más debe tener un responsable a jornada completa, las de menos, las horas proporcionales.
  • Debe apoyar al director con las siguientes responsabilidades:
    • Que todos los residentes reciban atención sanitaria pública.
    • Que los medicamentos estén correctamente organizados.
    • Que los menús que se sirvan se ajusten a las necesidades de los residentes contenidas en sus expedientes asistenciales.
    • Que los datos de los expedientes asistenciales estén actualizados.
    • Que las condiciones higiénicas del establecimiento, usuarios y personal sean las adecuadas.
    • Que se disponga de los protocolos necesarios para la correcta atención de los usuarios.
  • Personal de atención indirecta

La norma UNE 158004:2000 recoge el perfil del cocinero, pinche de cocina, gobernante/a, limpiadores/as, lavanderos/as, planchadores/as y personal de mantenimiento, entre otros. Estos deberán prestar sus servicios en jornadas completas por cada 9 ó 10 residentes, o sea una ratio de 0,10

  • Atención directa

Según la norma   UNE 158004:2000 , el personal gerocultor o auxiliar de enfermería debería tener estudios de formación profesional y sería recomendable que tuviesen también experiencia; además de una formación continua.

  • Personal cuidador

Siempre debe haber personal cuidador presente en la residencia. En cuanto a los requisitos que se le exigen a los mismos, estos varían dependiendo de la comunidad autónoma; sin embargo, por regla general debe haber como mínimo una persona de atención directa a jornada completa por cada 4 residentes, o sea una ratio de 0,25.

La formación exigida para este tipo de personal es la de estudios como auxiliares de geriatría, de clínica o similares. El responsable higiénico sanitario se computa también como atención directa.

Además de todas las exigencias comentadas anteriormente, también se establece que el tamaño de la plantilla de profesionales de la residencia tiene que ser adecuado para el número de plazas que oferta la residencia.

Las cualidades que debe tener el personal de geriatría

Todo el personal involucrado en el día a día de un centro geriátrico no solo debe cumplir con los requisitos de formación exigidos por la ley, sino que también debe demostrar unas ciertas cualidades necesarias para garantizar el buen trato de los adultos mayores a su cargo.

En cuanto a los estudios necesarios para dedicarse al cuidado de personas mayores, se exige adquirir una formación, como auxiliar de enfermería, por ejemplo, que se ofrece en Centros de Estudios Profesionales reconocidos oficialmente.

Mientras que, ya que más allá de los conocimientos y la experiencia, el equipo de expertos de la residencia La Nueva Florida nos recuerda que debes tener ciertas habilidades y cualidades personales, perfil personal adecuado para el ejercicio de esta actividad, que se debe tener incluye lo siguiente:

  • Motivación y paciencia

En geriatría, una condición fundamental es la empatía con los ancianos. Y es que el requisito principal es querer ayudar con amor y atención. Saber escuchar, percibir y suplir carencias afectivas. Por eso, la tolerancia y comprensión son cualidades obligatorias que difícilmente pueden ser entrenadas o adquiridas.

  • Moral y ética

Estos son atributos necesarios para construir relaciones de confianza. La ética, en el cuidado de personas mayores, es fundamental ya que el profesional estará integrado en la vida y la intimidad del anciano y de sus familiares.

Por eso, el auxiliar de enfermería que desee dedicarse a la geriatría debe respetar la intimidad, las costumbres, las creencias del adulto mayor y de su familia, evitando interferir con asuntos fuera del alcance de su trabajo.

  • Control emocional

La persona que quiere dedicarse a la geriatría también debe tener dominio y equilibrio emocional, para poder entender los momentos difíciles que puede pasar un anciano, la lenta adaptación a los cambios experimentados por él en los momentos de frustración personal, que incluso, a veces pueden implicar agresión, y siempre saber mantener la calma en situaciones críticas y vejatorias.

¿Cuál es la formación necesaria para trabajar cuidando personas mayores en una residencia?

La formación académica de los profesionales que trabajen en las residencias geriátricas será la que les permita atender correctamente las necesidades específicas de los mayores. Por eso, los estudios son uno de los requisitos para trabajar en una residencia de ancianos, siendo los principales títulos los siguientes:

  • Curso de Auxiliar de geriatría: Con esta formación se adquieren los conocimientos básicos para tratar con personas de edad avanzada y pacientes con enfermedades propias del envejecimiento.
  • FP de Grado Medio de Auxiliar de Geriatría: Este ciclo formativo proporciona las bases para el cuidado y bienestar de personas mayores a nivel físico y psicológico. También se aprenden las normas de higiene hospitalarias, aspectos administrativos y cómo trabajar en equipo.
  • Grado en Gerontología y Cuidados Geriátricos: Unas pocas universidades ofrecen una titulación en gerontología social y médica muy completa. Psicología, enfermería, cuidados, rehabilitación o actividad física son los principales ámbitos de formación.

¿Cómo es trabajar en una residencia de ancianos?

Los trabajadores de una residencia de ancianos deben asistir a los residentes en las tareas cotidianas que estos no puedan realizar por sí mismos, como por ejemplo, comer, tomar la medicación, asearse o moverse.

De esta forma, algunas de las tareas asignadas a este personal son hacer la cama, recoger la ropa sucia o acompañar al adulto mayor a hacer la compra. Además, en algunos puestos, los trabajadores también deben cumplir con las funciones propias de un auxiliar sanitario.

En conclusión, un empleado de una residencia de ancianos que trabaje codo con codo con los residentes debe ser capaz de trabajar en equipo con otros profesionales sanitarios o sociales, además de tener buenas habilidades de comunicación. Es importante ser una persona empática, capaz de escuchar a los mayores y de respetar su nivel de independencia y privacidad de acuerdo a sus deseos. Sin estas habilidades es imposible tratar a las personas de forma adecuada a sus necesidades.

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