El teatro infantil también es cultura

El teatro infantil forma parte de una manera indiscutible, desde hace tiempo, de las actividades extraescolares de muchos de nuestros hijos. Son muchos los niños que cada vez más muestran un gran interés por él, por lo que el teatro ya no es solo cosa de adultos. Además, los centros educativos promueven esta afición, ya que existe la arraigada costumbre de programar representaciones teatrales en fechas especiales como navidad y fin de curso.

La edad ideal para iniciar a los niños en esta actividad es entre los 3 y 6 años, dado que es generalmente la edad en que se inician en la lectura y, como es lógico, esta actividad goza de una serie de beneficios para los niños, como pueden ser:

  • Para el niño es un juego, en el que se lo pasa bien, se divierte y se entretiene.
  • Mejora el lenguaje, la pronunciación, la entonación, la vocalización, la comprensión, el vocabulario y la expresión.
  • Permite que conozca y descubra su propia voz, percibiendo que tiene puede tener distintos tonos: grave, agudo, fuerte o débil.
  • Aprende a distinguir entre expresión verbal y no verbal, descubriendo que, a través de sus manos, voz, mirada, gestos, etc. también puede comunicar.
  • Potencia los hábitos de lectura y comprensión.
  • Favorece la práctica y entrenamiento de ejercicios de memorización y aumenta su capacidad de concentración.
  • Favorece que los niños tímidos puedan ir perdiendo poco a poco ese miedo a relacionarse con los demás, ayudando a que se integren en un colectivo y aprendan a socializar.
  • Potencia el desarrollo psicomotor del niño, adquiriendo habilidades para moverse, hablar, relacionarse…  
  • Como espectador aprende a comportarse debidamente en un espectáculo. 

Con la práctica del teatro infantil, entre otros, los objetivos más importantes que se persiguen son:

  • Es una herramienta muy importante en el proceso de enseñanza / aprendizaje del niño.
  • Crear hábitos culturales en los niños y formar espectadores interesados en el espectáculo.
  • Que los niños pierdan el miedo a hablar en público.
  • Fomentar la imaginación, creatividad e ilusión del niño.
  • Estimular los movimientos corporales, los gestos, la expresión facial…
  • Mediante la mímica aprenden a utilizar el cuerpo como medio de expresión, para transmitir expresiones, ideas, sentimientos…
  • Incremento de la autonomía personal, elevación de la autoestima y la autoconfianza.
  • Fomentar hábitos de conducta que potencien la socialización, la tolerancia, el trabajo en equipo y cooperación entre compañeros.
  • Aprenden a someterse a una disciplina. 
  • Potenciar la responsabilidad, adjudicando cometidos a cada integrante del grupo para que todos se sientan necesarios y responsables. 
  • Aprender y distinguir las partes del teatro: la escenografía, la música, iluminación, vestuario…
  • Sembrar inquietudes intelectuales y potenciar el gusto por lo artístico, la expresión plástica, la literatura, la música, la danza, etc.

En definitiva, los beneficios que aporta la actividad teatral a los niños son extraordinarios ayudando al desarrollo integral de los más pequeños. 

En la preparación de este teatro podemos utilizar cualquier material que tengamos a nuestro alcance y que permita que los niños lo puedan utilizar con seguridad, y si es posible que pueda ser creado por ellos mismos o con ayuda de sus padres o monitores, puesto que se pueden confeccionar disfraces con ropa vieja y objetos reciclados. Aunque en el caso de no disponer de tiempo o del modelo en concreto, la mejor solución pasa por la web de  La casa de los disfraces, la cual nosotros os recomendamos, y es que en ella se puede adquirir todo tipo de vestuario infantil, dependiendo del papel que cada niño desempeñe en la obra teatral.

Otros tipos de teatro infantil

Además, de los mencionados, lo cierto es que existen otros tipos de teatro infantil, entre los cuales destacan los que a continuación os mencionamos:

  • Teatro de títeres. Puede ser mudo o sonoro. En este tipo de teatro los actores son unos pequeños muñecos huecos, denominados títeres, que se manipulan desde dentro con la mano de una persona que también pone la voz y representan una pequeña historia.
  • Teatro de marionetas. Similar al teatro de títeres con la única diferencia de que en este caso los muñecos están articulados y se mueven mediante hilos. Famoso es el teatro de marionetas de Praga (República Checa) donde en su Teatro Nacional de Marionetas se representan óperas clásicas de grandes maestros de la música como Mozart, mediante marionetas de gran tamaño talladas en madera y pintadas a mano, vestidas con trajes de época que hacen la delicia del público infantil y adulto.   
  • Teatro de Pantomima. Una representación mímica, sin diálogos ni palabras, utilizando solamente gestos y la expresión corporal.
  • Teatro de sombras. Consiste en la creación de efectos ópticos proyectados sobre una pared o una pantalla mediante una lámpara.

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