El chino, idioma fundamental para el futuro del negocio de muchas empresas españolas

Hacer negocios no ha sido nunca tan difícil como lo es ahora. No es cuestión de ser negativo, sino de enfrentarnos a la que es la realidad más absoluta. Nos encontramos en un momento en el que la competencia en un sector, cualquiera que este sea, es tremenda. Hay muchas empresas y muchas de ellas se dedican a lo mismo en un territorio que, si no es el mismo, es bastante similar. Teniendo esto en cuenta, parece lógico que haya que potenciar nuestro crecimiento con todas las herramientas de las que podamos disponer… y lo cierto es que los idiomas pueden constituir la mejor de ellas. 

Es aquí donde encontramos, en muchos casos, una barrera tremenda. No ocurre con lenguas como el inglés, que a muchos nos han enseñado desde que éramos bien pequeños. Pero sí que es cierto que, en lo que respecta a los países emergentes, es mucho más complicado acceder a sus mercados porque el idioma más habitual no suele ser el inglés, sino que es otro como el chino o el japonés, que no nos han enseñado en el colegio y que, por ende, implica más problemas en lo que tiene que ver con su aprendizaje. 

Un pequeño artículo publicado en la página web La Fábrica del Mundo trataba de responder a la pregunta de si el chino era el idioma más complicado de todos cuantos existen a lo largo y ancho de la superficie terrestre. La verdad es que hay factores que sí que lo convierten en algo muy complicado para personas que proceden de Europa. Y eso, en España, lo sabemos bien. Aquí nos es muy complicado aprender chino a pesar de los grandes lazos que nos empiezan a unir a los dos países tanto en materia empresarial como en la de migración. 

Cada vez son más las empresas españolas que operan en un país como China. Varios ejemplos de grandes multinacionales españolas que ya se encuentran en el gigante asiático son Telefónica, Repsol o Inditex. La expansión de estas empresas a un país como del que venimos hablando ha supuesto la obtención de muchos millones de euros para sus arcas. Pero lo cierto es que esa expansión hubiese sido un sueño completamente imposible si no hubiera nadie en esas plantillas capaz de desenvolverse en un idioma como el chino. Es algo de lo que no cabe duda alguna. 

No todas las empresas tienen la capacidad de las multinacionales para disponer de una persona en su plantilla que sepa hablar chino y que pueda tener la llave de la expansión de dicha entidad al mercado asiático. Hay muchas empresas que siguen externalizando este tipo de servicios según nos han indicado desde Traductor Jurado Eikatrad. Siguen sin ser muchas las personas que dominan este idioma en España, pero el interés que hay en desarrollar nuestra red comercial en el gigante asiático sí que ha crecido de manera exponencial. Por tanto, este tipo de servicios es uno de los más importantes para el desarrollo de nuestra economía en la actualidad. 

En busca de un buen futuro 

La expansión de una empresa al continente asiático es una clara apuesta por el futuro de la misma. Solamente en China existe una población de 1.000 millones de personas. Los beneficios que se pueden extraer de ese dato son tremendos y ese es el motivo por el cual hay muchas empresas españolas que han decidido dar el salto y probar suerte en la que para muchos ya es la primera potencia económica del mundo. Se trata de un salto que merece la pena dar y que está generando muchas buenas noticias para las empresas de nuestro país. 

Hay personas que todavía no consideran a China como la primera potencia económica del mundo y que tienen como argumento el hecho de que dicho país no es una democracia. No vamos a negar que se trata de un argumento de peso. Pero otra cosa es cierta: tarde o temprano chino llegará a tener un sistema democrático. Es muy difícil que, en 1.000 millones de personas, no haya nadie que exija cambios y nuevos derechos. Cuando se produzca un cambio de régimen en el país, las empresas extranjeras que ya conozcan el funcionamiento de la nación y que ya se hayan instalado en sus ciudades contarán con una ventaja sustancial sobre aquellas empresas que lleguen por primera vez a China. 

Creemos que ese cambio del que os hemos hablado no está tan lejano como mucha gente cree. Las empresas españolas que estén pensando en un futuro en China deben prepararse porque, si su desembarco se produce demasiado tarde, contarán con una desventaja que será difícil que puedan soliviantar en un corto plazo de tiempo. Son muchas las entidades que están preparando este desembarco y que ya cuentan con alguien, propio o externo, que maneje el idioma.

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