Aunque vemos las viviendas como ladrillos y cemento, lo cierto es que desde tiempos inmemoriales, la piedra natural, ha sido utilizada en la construcción. Es posible encontrar diversas opciones de uso, siendo un elemento muy utilizado en las fachadas, aunque sus posibilidades son varias. Se trata de un material muy abundante en la naturaleza y que puede ser utilizado en cualquier parte de un edificio o vivienda, incluyendo mobiliario.
La elección de una u otra variedad de piedra natural, es clave a la hora de conocer el resultado que puede proporcionar en el acabado, sea una fachada, la cocina o una estancia de la vivienda. Razón por la cual, hay que ser consciente de que este tipo de materiales, va a dar la talla en lo relativo al cerramiento, la estabilidad de la estructura, en la habitabilidad y la comodidad el inmueble. El uso de piedra natural, proporciona siempre un aspecto visible, tanto si se trata de una cocina como de un salón.
Dadas las necesidades actuales de las personas, las construcciones requieren ofrecer gran resistencia sin olvidar proporcionar máximo confort. En la actualidad, elementos como el ahorro energético, la creación de ambientes agradables en cualquier momento del año y en cualquier lugar, se tienen muy en cuenta, por lo que recurrir a materiales como la piedra natural, es algo muy frecuente.
Tanto la pared como el suelo, deben ser resistentes en toda construcción que se precie. Razón de más para que, a la hora de mantener una edificación sana y cuidada, la elección del material es fundamental. Resulta indispensable que el material utilizado, sea resistente, tanto a nivel fuerza como frente a agentes corrosivos. Por lo que la piedra es un material de lo más interesante. Recurrir al revestimiento de piedra, es algo bastante habitual, tanto a la hora de poner un suelo o una pared.
La piedra en la construcción
Algo que debemos señalar antes de adentrarnos en lo que puede ofrecer este tipo de material, es que es posible recurrir tanto a la piedra natural como a la artificial. Además de que pueden ser utilizadas tanto para interior como para exterior, lo que incluye encimeras y otro tipo de mobiliario. Como nos explican desde ME Marbles Tanit España, distribuidores de piedra natural profesionales, utilizar este tipo de material, garantiza la resistencia y seguridad del suelo o muro en el que se utilizan. Por otro lado, lucha eficazmente contra agentes corrosivos como la humedad, cambios de temperatura o golpes y ralladuras. Siendo un excelente aislante térmico y acústico.
En función del tipo de piedra, se tendrá un acabado diferente. Existen dos tipos principales de revestimiento de piedra: natural y artificial. Las piedras artificiales no son piedras reales, como se sobreentiende, se asemejan en forma, textura y estética pero salen de un laboratorio.
Por el contrario, los revestimientos de piedra natural, varían a razón del tipo de piedra utilizado. Pudiendo estar hechos de los siguientes tipos:
- Arenisca: muy utilizada en las paredes exteriores debido a su brillo.
- Granito: utilizado en paredes y suelos. Su precio es elevado pero duro y resistente.
- Pizarra: muy utilizada en las paredes de exterior e interior y sobre todo, tejados. Es muy resistente a la humedad e ideal en zonas donde el clima es cambiante.
- Caliza: de gran resistencia, con formas muy características y diferentes tonos.
- Mármol: elegante y clásico, con estructura cristalina y estética muy determinada. Sus resultados son bellos, duraderos y muy resistentes.
En el sector de la construcción, la piedra natural se utiliza desde hace siglos. Podríamos decir que desde la prehistoria, el ser humano recurría a este material. De hecho, existen muestras de ello en los monumentos y obras arquitectónicas que todavía, permanecen y, han sido protagonistas de grandes acontecimientos históricos. La piedra ha conseguido permanecer y hacer que estos monumentos se consideren como Patrimonio de la Humanidad, debido a su buena conservación.
Actualmente, sabemos que se recurre con mayor facilidad y frecuencia, a los materiales más económicos, con los que su ejecución requiere menos tiempo y derivan de mezclas como el cemento. Sin embargo, la piedra natural, sigue utilizándose, tanto en proyecto de nueva construcción, como de rehabilitación y reforma. La buena presencia que proporciona y sus numerosas ventajas, son algo que, a día de hoy, sigue siendo valorado.
Utilizar piedra para construir edificios, monumentos o viviendas, es algo que el ser humano, viene haciendo desde hace milenios. Aunque, como hemos comentando, es más habitual recurrir a materiales más modernos y creados para esta finalidad, como ladrillos, cemento, pladur y similares, lo cierto es que no hay nada como lo natural. Piedra y madera, elementos de construcción tan naturales como milenarios. Presentes en nuestra vida en la medida que marca el mercado. No obstante, a pesar de que la mayoría vivimos en casas de ladrillo y cemento, no está de más, conocer todo lo que ofrece la piedra natural en el sector de la construcción y las reformas.
Ventajas de la piedra natural
Como decimos, la piedra es un material duro, difícil de romper. Esto evita las ralladuras y daños por golpes. Una de las mayores ventajas que ofrece el revestimiento de piedra es la resistencia que proporciona frente a la humedad y los cambios bruscos de temperatura. Factores que hacen que sea más duradero que cualquier otro material que se pueda utilizar. No obstante, esta resistencia y durabilidad se aplica a la piedra natural, la artificial, por el contrario es muy sensible al deterioro frente al calor.
Se trata a su vez de un material respetuoso con el medio ambiente, debido a que es reutilizable y proporciona un excelente aislamiento térmico y acústico. Aspectos que mejoran notablemente la eficiencia energética de la vivienda, debido al ahorro energético y, por tanto, económico que supone.
La durabilidad, como gran ventaja, supone alargar la vida del proyecto de construcción a lo largo del tiempo. Lo que permite que se incremente el valor del inmueble y se ahorre en costes de mantenimiento. Para garantizar esta durabilidad, hay que asegurarse del tipo de piedra que se utiliza y que sea el adecuado. Algunas piedras naturales, no deben utilizarse debido a que poseen una elevada porosidad o pueden estar expuestas a un ambiente de hielo y deshielo. Sin embargo, el granito, a pesar de estas propiedades, es una piedra con gran resistencia frente a la erosión y la exposición a temperaturas elevadas.
Otra ventaja que ofrecen estos materiales, es su apariencia. Cada piedra es única. Su belleza es indiscutible y posee una gran elegancia estética, como característica que puede aportar numerosos beneficios cuando se utiliza en construcción.
Por otro lado, la mecanización en la cantería, facilita que las técnicas de instalación de la piedra, sean más sencillas. Los avances tecnológicos de la industria extractiva, están consiguiendo que sea cada vez más viable hacer maniobras y trabajar con estos materiales tan robustos y densos, permitiendo que quede listo para ser utilizado.
Debido a su gran masa y densidad, las piedras, presentan un elevado índice de inercia térmica. Por lo que contamos con un material aislante natural que, como decimos, incrementa la eficiencia energética de la construcción.
A esto podemos añadir su alta resistencia al fuego. La piedra es un material ignífugo, por lo que ofrece total seguridad a la hora de utilizarla en numerosos proyectos. Fachadas y elementos arquitectónicos, paredes o estructuras subterráneas, incluso los puentes pueden construirse con piedra de forma viable.
Cuando se utiliza en paredes, el aislamiento acústico que proporciona permite aislarse del sonido que procede del exterior. Además de tratarse de un elemento de gran versatilidad, aplicable a proyectos de obra nueva o rehabilitaciones. Se adapta por igual al exterior y al interior, por lo que está presente en pavimentos, revestimientos, escaleras o incluso encimeras.
La diversidad de piedra existente acompaña a esa versatilidad. En el caso del mármol, por citar un ejemplo, existe una amplia variedad de rocas de diverso color y textura, uniformes, veteadas, salpicadas, etc.
Por último citar su excelente integración a nivel arquitectónico. En términos paisajísticos, utilizar piedra natural como parte de la estructura exterior de la construcción, proporciona una excelente integración. Se trata de un elemento natural, por lo que respeta el entorno al máximo.
Si se tienen en cuenta todas estas características y propiedades, la piedra natural, es sin duda una de las grandes apuestas dentro el mundo de la construcción. Teniendo en cuenta que es viable trabajar con ella si el material procede de un proveedor que dispone de la maquinaria adecuada a nivel industrial, para cortarla y darle la forma y tamaño adecuados.
Como gran desventaja, solo se puede decir que su coste es elevado. Lo que implica que el precio de la obra será elevado, así como cualquier reparación que pueda ser necesaria. En el caso de las piedras artificiales, hay que añadir que sufre un elevado deterioro.
Para comprobar todo lo expuesto, basta con darse un paseo por las zonas de campo o montaña, en las cuales, la arquitectura sorprende, sobre todo por el uso de piedra y madera. La estética de las viviendas es superior a cualquier edificio de la gran ciudad. Con el añadido de todas las ventajas que ya hemos citado.









