En alguna ocasión todos hemos escuchado la palabra pedagogía. Algún compañero o compañera del cole, algún amiguito del barrio o, siendo ya más mayores, alguien que se decantaba por esta ciencia para estudiar y formarse universitariamente. Siendo ya más mayores, lo más probable es que ni nos hayamos parado a pensar qué es eso de la pedagogía; en su momento lo asociábamos a algo del cole, un apoyo que algunos necesitaban para ponerse al mismo nivel, pero sin reparar en ello demasiado ni concederle la mayor importancia.
Hoy en día, el término pedagogía se sigue utilizando, aunque la psicopedagogía suena más en los últimos años y, de esta rama en particular, vamos a hablar en este artículo. Saber en qué consiste esta rama de la psicología o de qué manera un pedagogo o un psicopedagogo puede ayudar, o si es necesario recurrir a ellos, es lo que vamos a descubrir.
Particularmente, la psicopedagogía es una rama de la psicología centrada en el conocimiento sobre el lenguaje, el aprendizaje y la ciencia que rodea a la persona y a su entorno. Un psicopedagogo o psicopedagoga realiza una evaluación de la parte cognitiva y social de la persona con la finalidad de potenciar sus capacidades dentro de un contexto en concreto. Los profesionales que se dedican a la psicopedagogía tienen que conocer la ciencia del pensamiento y el desarrollo humano, puesto que su finalidad es la de evaluar, prevenir y corregir las dificultades que una persona, independientemente de su edad, puede presentar a la hora de pasar por un proceso de aprendizaje, en cualquiera de los ámbitos de la vida.
La psicopedagogía combina de forma conveniente la psicología con la pedagogía, llevando a cabo el estudio del ser humano en aquellas situaciones de aprendizaje por las que tiene que pasar a lo largo de su vida.
Psicopedagogía: un mix de psicología y pedagogía
Si atendemos a una definición formal, podemos decir que la psicopedagogía es una parte de la psicología que se encarga del estudio de aquellos fenómenos psicológicos con los que se pueden mejorar los métodos didácticos y pedagógicos, además de su aplicación. En particular, como podemos comprobar en el Centro Psicopedagógico Cristina Hormigos, un centro especializado en la intervención y reeducación psicopedagógica individualizada, se estudian los problemas del aprendizaje y la orientación vocacional del paciente.
El objetivo principal es crear un entorno adecuado para que se produzca el aprendizaje, mejorar la enseñanza y los métodos pedagógicos, además de mejorar, mediante las evaluaciones e intervenciones que se realizan, la trayectoria educativa y de aprendizaje, tanto de los más pequeños como de los adolescentes y adultos. Se trata de una disciplina joven, surgida a principios del siglo veinte, que comparte parcelas con la pedagogía, aunque cuenta con matices que hacen de la psicopedagogía una especialidad única. Un enfoque más clínico que se centra en la prevención, la detección y la intervención en los problemas de aprendizaje a los que se enfrenta la persona.
En el caso de la pedagogía, se trata de una ciencia interdisciplinaria en la que se busca facilitar un ambiente de aprendizaje efectivo que tiene más que ver con la investigación y reflexión sobre las teorías educativas. Sus tareas y responsabilidades son muy amplias, aunque entre ellas no se encuentran la evaluación y el diagnóstico. Se centra en la enseñanza y la educación en general, en tanto que la psicopedagogía identifica y aborda las dificultades de aprendizaje del paciente, realizando una evaluación y un diagnóstico, para diseñar la intervención adecuada.
Con la pedagogía se desarrollan mecanismos para que la enseñanza sea efectiva, diseñando planes de estudio y seleccionando los métodos de enseñanza adecuados. Un psicopedagogo busca la comprensión sobre cómo aprende cada persona, sus dificultades y la ayuda a superar las barreras que surjan.
Por otro lado, la psicología tiene la finalidad de estudiar el comportamiento y la conducta en general de las personas. La psicopedagogía se ocupa particularmente, como ya hemos comentado, de estudiar y resolver los problemas de aprendizaje que puede presentar un niño, adolescente o adulto. Se trata de una rama concreta de la psicología compartida con la pedagogía.
La creencia errónea de que el psicopedagogo o la psicopedagoga trabaja únicamente con niños se basa en que se cree que solo se aprende de pequeño, cuando lo cierto es que no dejamos de aprender a lo largo de toda la vida. Por lo que un psicopedagogo previene, detecta y trata aquellos problemas que se relacionan con el aprendizaje, sin importar la edad del paciente. También trabajan con programas educativos y técnicas de lo más diversas con las que se facilita el proceso de enseñanza y el aprendizaje. Mientras que los psicólogos están más enfocados en el conocimiento de la personalidad, el manejo de las emociones y las relaciones interpersonales.
Dentro de las funciones que realiza un psicopedagogo, de las que hablaremos más adelante, se puede dividir su campo de trabajo en tres puntos:
- Atención a la diversidad, donde se encuentran el desarrollo y la adaptación e implementación de las correspondientes metodologías didácticas.
- Orientación académica profesional, con el objetivo principal de potenciar la madurez vocacional del estudiante, trabajando en el autoconocimiento de sí mismo.
- Acción tutorial, como la orientación directa que se plantea desde el aula, en la que se incluyen la formación en valores, la resolución de los conflictos o el aprendizaje de las diferentes habilidades sociales, entre otros aspectos.
Cuando acudir a un psicopedagogo
Una intervención psicopedagógica consiste en un proceso integrador e integral al mismo tiempo. Dentro del mismo, se identifican las acciones que se pueden llevar a cabo, basadas en los objetivos previamente definidos. Este tipo de intervención psicopedagógica cuenta con tres principios básicos a seguir: el principio de prevención, el principio de desarrollo y el principio de acción social.
La intervención tiene como finalidad anticiparse a las situaciones que pueden producirse y entorpecer el desarrollo integral de las personas. El principio de desarrollo se compone de todas las etapas del ciclo vital con los constantes cambios de desarrollo evolutivo, donde resulta de gran relevancia que exista una tarea de prevención. En último lugar, el principio de acción social es un contexto social básico en el que la intervención del psicopedagogo permite al paciente hacer uso de las competencias adquiridas durante la intervención.
Acudir a este tipo de profesionales es de gran importancia en la educación de niños, niñas y adolescentes, ya que les ayuda a mejorar sus puntos fuertes y a desarrollar las habilidades que se traducen en un mejor rendimiento académico, así como en el bienestar personal. Con la psicopedagogía se proporcionan a los niños las herramientas necesarias que hacen posible que superen las dificultades de aprendizaje y mejoren su autoconocimiento.
Ofrece a los pacientes la oportunidad de que creen un camino de aprendizaje adecuado para cada persona, necesidad y problema, con la finalidad de mejorar el rendimiento y resultado escolar. Al mismo tiempo que permite que se identifiquen los problemas de aprendizaje que se pueden presentar y se oriente a los estudiantes en las opciones profesionales por las que se pueden decantar en el futuro.
Como decíamos anteriormente, los psicopedagogos tienen diversas funciones, dentro de las cuales vamos a citar las más relevantes, empezando por la evaluación. Evaluar e intervenir psicopedagógicamente implica que el psicopedagogo analizará las dificultades que se pueden producir a lo largo de un proceso de aprendizaje. La intervención en estos casos implica ayudar a niños, jóvenes o adultos que presenten problemas de aprendizaje a que mejoren, motivándoles y enseñándoles métodos de estudio que faciliten su entendimiento.
Lo siguiente es identificar las posibilidades de aprendizaje que presente el niño, adolescente o adulto, con la finalidad de aumentar sus posibilidades de aprendizaje. Orientar a docentes y familias es otra de sus funciones. Ante los casos de niños con problemas de aprendizaje, esta orientación ayuda a las familias y profesores a que aporten su granito de arena.
La prevención consiste en tratar de prevenir las dificultades de aprendizaje que se puedan producir a partir del desarrollo de las capacidades cognitivas, emocionales y sociales. Con el tratamiento se proporcionan las herramientas necesarias y se ayuda a resolver los problemas previamente detectados en la evaluación.
Por último, citaremos la función de proporcionar recursos adecuados a los docentes, además de enseñar las habilidades necesarias para dar respuesta a las necesidades y requerimientos de aquellos alumnos que muestran problemas de aprendizaje.
Estos profesionales realizan entrevistas clínicas para recopilar la información necesaria sobre la historia del desarrollo del paciente, observan al estudiante en las clases y otros entornos y contextos, para evaluar su comportamiento y cómo se desenvuelve en cada situación, y realizan pruebas de actitud académica para detectar los problemas de escritura, lectura, comprensión lectora o razonamiento matemático. Además de llevar a cabo las necesarias pruebas psicométricas para evaluar las habilidades cognitivas, el cociente intelectual, la memoria, la atención, etc.
En un mundo como el nuestro, en constante evolución y en el que cada estudiante tiene sus propias necesidades y ritmos de aprendizaje, la psicopedagogía tiene una finalidad fundamental: no solo se ocupa del rendimiento académico, sino que favorece la igualdad de oportunidades y el total desarrollo de cada individuo. Su misión es fortalecer el sistema educativo y garantizar las mismas oportunidades académicas y personales para todos.









